lunes, 6 de julio de 2009

Flora y Fauna


Flora

Subregión Chaqueña

Entre la flora se destacan como especies de gran porte el quebracho blanco, el quebracho colorado y el lapacho, que se encuentran tanto en la zona de la selva como del monte.Entre los vegetales de menor tamaño podemos nombrar el ñandubay, urunday, algarrobo, guayaib, palo borracho, la palma blanca o caranday (que puede llegar a medir siete metros de largo), y la palma negra o palmera de agua, que se ubican en la sabana y bosques.El Gran Chaco es la única región del mundo donde crecen los quebrachos, árboles de durísima madera que fueron intensamente explotados desde principios del siglo XX para la extracción del tanino, la confección de postes eléctricos y telefonicos, de alambrados, y la fabricación de carbón de leña.La porción oeste de la región chaqueña es mucho más seca que la oriental. En ella se desarrollan extensos bosques xerófilos adaptados a condiciones de aridez, donde se destacan dos árboles imponentes por su robustez y majestuosidad: el quebracho blanco y el quebracho colorado. Luego, dentro del estrato arbóreo intermedio se encuentran los algarrobos, como el blanco y el negro. Las cactáceas son comunes como el ucle y los cardones.En la parte este de la región chaqueña el clima se torna mucho más húmedo y el bosque de madera dura o monte fuerte, ocupa solamente las partes altas del terreno, alternando en suelos más bajos con extensas sábanas, palmares, esteros y lagunas. El conjunto de vegetación se va enriqueciendo con el aporte de árboles como el urunday, el viraró, el lapacho negro, el espina corona y el zapallo caspi. Las áreas anegadas, formadas por cañadas, esteros, lagunas y meandros, son uno de los ambientes más interesantes y representativos de la región.La vegetación está compuesta por grandes hierbas como el pehuajó, de grandes hojas y flores azules, y el pirí. En zonas de aguas más profundas crecen numerosas plantas flotantes entre las que se destacan los camalotes. De hermosas flores azules, los repollitos de agua y los irupé.

Subregión Mesopotámica

La flora mesopotámica es variada. Dentro de los elevados árboles se encuentran el guatambú, el peteribí, el cedro misionero, el pino, y el viraró; todas especies muy codiciadas por su calidad en madera.Las palmeras yatay son especies con varios siglos que abundan a orillas del río y brindan una atractiva visión desde la distancia.El irupé es una característica flor de la zona que se abre al amanecer y se cierra al atardecer, creciendo bajo el agua en los pintorescos esteros.Antes del área de la cataratas, en la orilla del río Iguazú y en las islas del Delta, antes de precipitarse, se encuentran varios árboles que requieren gran humedad: el curupay, el cupay, el laurel de río, el laurel blanco, el aguay, el ingá, y el ceibo, cuya flor de color rojo ha sido declarada flor nacional argentina.En la extrema humedad ambiental de la zona de las Cataratas del Iguazú (Misiones), se desarrollan algunas rarezas, destacándose dos comunidades muy especiales, ya que es el único lugar del país donde se encuentra el bosque de cupay, un árbol de hojas caedizas que al brotar son de color cobrizo; y los pastizales de paspalum lilloi, una gramínea que crece entre las piedras del río.En la zona de los palmares abundan pastizales y bosquecillos interrumpidos por pajonales y sectores de la selva en galería, que acompañan los cursos de agua, presentando un relieve suavemente ondulado, con arroyos de poco caudal que lo surcan de oeste a este desembocando en el río Uruguay. Cerca de este río hay una variable faja de bosques semixerófilos, con aromos y ñandubay.El ñandubay que forma parte de la zona del Espinal (en Entre Ríos y parte de Corrientes), es un árbol de copa globosa con pequeñas flores amarillas y largas vainas. Asociado a este árbol crecen el algarrobo negro y el quebracho blanco que con sus veinte metros de alto sobresalen del estrato arbóreo. Entre ellos se desarrollan molles, talas, espinillos, algunas enredaderas como la pasionaria, y ciertas epífitas como los claveles del aire. En algunos sectores, como la Selva de Montiel (en el centro y norte de Entre Ríos), donde el bosque es más denso, aparecen los palmares de caranday. En zonas donde los árboles crecen más espaciados, entre una vegetación herbácea rica en gramíneas, se desarrollan extensos palmares de yatay que alcanzan 16 metros de altura y poseen frondes arqueados de color verde claro.La topografía quebrada del suelo, especialmente de Entre Ríos, se debe a las conocidas Cuchillas de Grande y de Montiel, divisorias donde se originan cursos de agua. La Selva de Montiel es un zona muy conocida de vegetación chaqueña donde se encuentran especies como el quebracho y la palmera caranday.El Pastizal Pampeano ocupa una extensa región del centro-este de la Argentina abarcando porciones de la subregión Mesopotámica, y las regiones Sierras del Centro y Pampeana. Se sitúa mayormente en relieves llanos o suavemente ondulados, también en serranías bajas. El clima es templado cálido, con lluvias decrecientes del nordeste (1.500 milímetros) al sudoeste (400 milímetros).La vegetación dominante es la estepa o pseudoestepa de gramíneas, entre las cuales abundan varias especies de flechillas y otros pastos de gran valor forrajero como la cebadilla criolla y el pasto miel. Se encuentran arbustales con chilcas y carquejas, estas últimas de populares usos medicinales. En la subregión Mesopotámica, en los pastizales, se encuentran hierbas de las familias de los tréboles (leguminosas) y de las margaritas (compuestas).Entre la zona denominada Chaco y el Pastizal Pampeano se encuentra el Espinal, región natural que rodea al pastizal pampeano y que cubre planicies, llanuras onduladas y serranías bajas, sufriendo grandes variaciones climáticas. En la Mesopotamia, las precipitaciones pueden superar los 1.000 milímetros anuales, mientras que en sectores de la provincia de La Pampa las mismas no alcanzan los 400 milímetros.En general en esta zona la comunidad vegetal dominante es el bosque xerófilo compuesto por árboles espinosos con copas aparasoladas, que alternan con estepas de gramíneas y palmares.

Fauna

Subregión Chaqueña

Entre la fauna se encuentra el zorro, carpincho, tapir, oso hormiguero, mulita, quirincho, coatí, pecaríe o chancho del monte, mono, puma, nutria, gato, yaguareté, yacare y variadas serpientes.Entre las aves, el loro hablador (también llamado martín pescador grande), y diferentes especies de carpinteros y trepadores, son los más fáciles de observar.El impenetrable monte está habitado por el gauzuncho o corzuela, monos aulladores, carpinchos, y aves como la charata y el ipacahá.En los bosques cubiertos de pastizales y zonas anegadas, se desplazan con comodidad por sus largas extremidades los ñandúes, chuñas y el aguará guazú.En los esteros, cañadas y lagunas se pueden apreciar especies de cigüeñas, garzas, y la jacana o gallito de agua, que camina fácilmente sobre la vegetación flotante gracias a sus largos dedos.La fauna de la región chaqueña es muy variada. Entre los mamíferos, los armadillos o tatúes es un grupo frecuente y representado en la zona por varias especies: desde las mulitas y el quirincho o tatú bola, cuyas bandas dorsales le permiten doblarse sobre si mismo juntando la cabeza al lado de la cola para formar una bola casi impenetrable y así protegerse de sus agresores; pasando por el extraño pichi-ciego mayor, de hábitos subterráneos; y el gigante de la familia, el tatú carreta, que se encuentra al borde de la extinción. Los pecaríes son otro de los grupos típicos de la región chaqueña, representado por su tres especies: el labiado, el de collar y el taguá o chancho quimilero, exclusivo de las áreas semiáridas de esta unidad.La avifauna chaqueña posee desde grupos adaptados a los ambientes abiertos, como los ñandúes, hasta aquellos propios de bosques como la charata, una pava de monte típica de la unidad, y varios loros como el hablador y el calancate común. Otras aves características de la región son las chuñas, que se presentan en dos especies: la de patas rojas y la de patas negras; y los carpinteros que abundan en varias especies.Los anfibios y reptiles de la subregión chaqueña varían sorprendentemente. Con las lluvias estivales comienzan la actividad de la ranas, luego de haber pasado refugiadas en el seco invierno. Los reptiles tienen aquí notables predadores propios de lagunas y zonas inundables, como las tortugas acuáticas, la ñacaniná, la curiyú (una boa acuática) y dos especies de yacarés.En los esteros y lagunas viven numerosos peces, como la tararira y el pez pulmonado, que constituyen un interesante ejemplo de adaptación a la desecación de los ambientes en lo que viven, ya que ambos son capaces de respirar aire atmosférico y subsistir en lugares con muy poca agua hasta las nuevas lluvias.

Subregión Mesopotámica

La fauna típica de esta subregión es a veces difícil de observar en su totalidad salvo que se penetre en la jungla. Podemos citar entre ella al mono carayá, el coatí, el tapir, el yacaré ñato, el lagarto overo o iguana, la vizcacha, la nutria y el carpincho. Además existen variadas mariposas y aves como los tucanes y los picaflores.En la zona del espinal, dentro de los carnívoros se destaca la presencia del puma, un felino solitario y de hábitos nocturnos que durante el día duerme oculto en la vegetación o encaramado en un árbol. También habitan al zorro pampeano, el gato montes, el yaguarundí (un félido fácil de reconocer por su pelaje de color uniforme) y el gato de los pajonales.Entre los roedores en esta zona se destacan los tuco-tucos, que excavan extensas galerías de poca profundidad con ramificaciones y cámaras. Las vizcachas son animales nocturnos que salen a pastar con la puesta del sol; son de carácter muy sociable y viven en grupos familiares habitando grandes cuevas. Las vizcachas junto a los guanacos y las maras o liebres patagónicas, son los mayores herbívoros autóctonos.La avifauna del espinal tiene entre sus componentes característicos al coludito copetón, el cacholote castaño, el pepitero de collar y el cardenal amarillo.

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